jueves, 16 de septiembre de 2010

Yo ahora . . .

Me zurro en Facebook.
Me preocupo por el medio ambiente (x2). 
Puedo vivir sin música.
No creo que se de la partenogénesis en humanos.
Soy tomada más en serio.
Alterno zapatillas y botas.
Estoy en la Asociación Científica de Estudiantes de Psicología de la UPAO. 
Admito que soy una burra con la tecnología.
Como (cuarenta veces) más.
Me rindo ante mi cabello esponjoso.
Quiero ir a Israel.
Perdí el miedo a las agujas.
Estoy más metida en la proyección social.
Maté mi sueño de ser teen mom porque ya no me siento ultra teen.
Uso lentes de montura.
Estoy en segundo ciclo.
Empezaré a estudiar alemán (pronto, espero).
Sigo siendo heterosexual.
Tengo sobrepeso.
Dejé de compro libros caros.
Quiero un eBook con alma y vida. 
Mantengo mi alarma con Sweet child o' mine :)
Duermo en secreto, já.
Ya no odio a mis profesores.
Miento poquísimo.

Sigo siendo la misma pero
estoy de vuelta en Blogger :)

sábado, 22 de mayo de 2010

ESAS CANCIONES.

Antes de comenzar esta entrada me siento en casi la obligación de mandarles un beso suave, muy suave (online, claro) a mis lectorejillos. Fácil porque como quien dice, todo vuelve y como que ante un poco de amor, ahoritita, no me haría del rogar. Como pueden estar imaginando paso por un momento medio denso pero todo fresco, caramba, que la vida sigue, y de cuando en cuando, a Marilia sonríe. 

Con sonreír masomenos está relacionado este post; hablo de ESA SONRISITA que nos arrancan CIERTAS CANCIONES. No hablo de la romanticona que te dedicó tu flake de turno, la que hizo moquear a tu promo del cole, ni menos, con la que la hiciste la otra noche. ESAS NO.
Hablo de una sonrisita a la que suelo llamar Eureka, exitosa si quieres. Esa que te sale cuando escuchas la canción, que muchas veces no es ni del género que te llama, pero te clavas con que es LA CANCIÓN. Y caballero, ponte que subes al micro y escuchas algo preciso para subnick digamos. Me ha pasado: admito que cité a chicheros y su filosofía saca de cuadro.

jueves, 6 de mayo de 2010

Había una vez..



..Una morena divertida y buena onda, que poseía un corazón de melón. En su mundo era una semidiosa hasta el fatídico día en que un petirrojo le susurró con aspereza que no podría enamorarse.¡Oh, tragedia! Desde entonces, los árboles tienen el mismo color pero cuando ella camina entre ellos, buscando a su verdadero amor, lo único que divisa es una nube marfil. Marfil son los sueños que guarda cerca del cajón donde está su sonada colección de corazones. De marfil viste el príncipe que no va a encontrar. MARFIL PUEDES SER TÚ. Marfil no es nadie.

miércoles, 7 de abril de 2010

Je suis cachimbo.

Son las ocho y casi media del 22 de Marzo y las vacaciones habían llegado a su fin. Mari sale de casa con exagerada anticipación tras un ínfimo ritual para no espantar; llega a la Universidad y se da cuenta que no tiene sus horarios, recuerda el nombre del profesor: Bonilla, y finalmente encuentra su clase. 

¡UUUUSU! era lo que repetía inconscientemente cual loco sucio en mi cabeza. Por estúpido que suene, soy sincera, y tengo que admitir la hazaña que significó sobrevivir al primer día pero al segundo... ¡en qué depresión más hard me encontraba!

El roce social es inevitable, no me tomen por creída o superficial pero pasé una vida entera en un mundo sin lentejuelas, ateos, ni tacones; sin culpabilidad. 

Ni se les ocurra pensar que leen a la más desadaptada social de la UPAO y que de seguro repelo a los chicos (AAAS en un 80%), pero las cosas son así: al principio yo pensé: "Bah, Trujillo es una ciudad pequeña... algún conocido en psicología va a estar, además, muchos de mis chicos van a la UPAO; nos vamos a ver, aprenderé a comer cebiche y jugaremos UNO o lo que salga". Y chan, chan, chón: a mi mejor amigo no lo veo hasta ahora y mis nuevos amiguis no ocupan las vacantes.

Fue la fiesta de cachimbos, usu otra vez

A lo antes mencionado lo contrarrestan dos puntos primordiales: LAS CLASES y LA COMIDA. Si, por más freak que suene, insisto en mencionar que los docentes la rompen siempre que quieran aunque al final uno se sienta  pensar y otra vez te encuentras haciendo sinapsis por temas que sabemos no servirán. ¿La comida? Riquísima, baratísima y variadísima. 

Consulté a otros blogs antes de escribir esto y medio concluí que debí escribir este post el 22 de Marzo o con tranquilidad en 6 años (inundada de nostalgia y con son de burla); sin embargo quise inmortalizar esto porque mi memoria no es de las besties y para excusarme con mis fieles lectores.


Sin otro particular, 

Ma 

miércoles, 17 de marzo de 2010

Aló Cigüeña

Lucía ha sido durante años, culpable de que yo cree estrechas relaciones entre situaciones que deambulan entre mi conciencia (y otros rincones oscuros) y otras en mi vida de colegial solo veía en el noticiero de las 11. Ella me asustaba a veces y se lo agradezco; es la directora de la escuela donde estudié toda una vida y está comprobado que tiene poderes.
Los últimos días del colegio la promo se coronó con mal comportamiento (o sea, nos coronamos) y yo no hice mucho para evitarlo. Al final de esta odisea estábamos con plena disposición de ser castigados (total? nos quedan semanitas como escolares: y eso que cada minuto cuenta); en fin, el tema del embarazo, a mis cortos dieciséis, es pan de cada día desde entonces.
Qué delicado me ha parecido siempre, y al mismo tiempo tan ajeno a mí y al pequeño mundo que me rodea, hasta ahora nosé que pasa. Se supone que las chicas promedio acabarán la carrera, estarán con el chico de sus sueños (obviamente profesional y ningún malogrado) y luego la tan esperada boda. Entiendo que muchas chicas no materialicen todo lo que la sociedad espera de ellas porque yo misma suelo ser de las que nadan contra la corriente; pero de rebelde sin causa a madre precoz hay un trecho considerable.
9 de Noviembre del 2009, una fuente confiable me confirma lo que se veía venir, mi amiguitaaaa, la santiiiita, a la que le faltaba un añito para graduarse y pregnant; de ella no supe más, mis intentos por encontrarla fueron inútiles. 
No puedo cerrar este post si mencionar la verdadera razón de la publicación... No solo la más perrita o la más pava puede quedar embarazada y correr a la velocidad de la luz a un "médico" para que termine con el "problemilla"; sino la muchacha que menos te lo esperas, alguien que como una close friend incluye entre gastos y gustos una prueba de embarazo. Ya no soy yo quien espera ansiosa color azul y no, porfavor no, rosado; pero fui yo la única que le regalo un condón el día que cumpió 17.


Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, juju.