Hoy acepté que estoy demasiado obsesionada con el acto de comer cochinadas.
Daddy dice que es imposible no comer en un país como el Perú (con su diversidad gastronómica y las condiciones que se prestan); entonces me puse a pensar y en algún momento voy a verme obligada a usar pantalones, pantalones que me tienen que cerrar. Como acción inmediata he pedido a los seres de bondad que me rodean (Marcia también w__w) que me impidan a toda costa salir por un paquete de Rellenitas; sobretodo si mi paredero es la panadería Universal pues la mujer del mostrador no termina de entender que cuando digo rellenitas me refiero a UN paquete... yo no tengo la culpa de su denominación plural, no de haberme convertido en un barril sin fondo. Más que culpa algo si tengo... MONEDAS PARA NO LLEVAR SÓLO UN EMPAQUE :(

